Los interesantes vínculos entre el cerebro y el intestino.

De la relación entre el sistema nervioso central y la función intestinal hay cada día más evidencias científicas. Como un claro ejemplo de esta vinculación, están los pacientes de Parkinson que suelen tener problemas digestivos como un estreñimiento refractario al tratamiento años antes del diagnóstico.

Una dieta basada en alimentos frescos, frutas, verduras, ensaladas, una ingesta regular de pescado, poca carne roja y alimentos fermentados es óptima desde una perspectiva de salud mental.

Artículo del Dr. René de Lamar, especialista en Geriatría y Gerontología.

Diarrea en el adulto mayor y alternativas terapéuticas eficaces

La diarrea en los mayores supone un importante problema de salud por sus múltiples causas, elevada prevalencia y por sus consecuencias como el aumento de la morbimortalidad, que con frecuencia suele estar infravalorado.

En el mayor no se debe confundir con otros trastornos deposicionales frecuentes como la incontinencia fecal.

La rehidratación es el pilar principal del tratamiento y debe iniciarse desde el inicio del cuadro. Es de enorme importancia disponer de productos que normalicen la permeabilidad intestinal ya que restauran la funcionalidad de la mucosa.

Artículo del Dr. René de Lamar para Canarias 7. Especialista en Geriatría y Gerontología.

Arteroesclerosis y homocisteína. Factores de riesgo vascular.

Con la edad aumenta la prevalencia, extensión y manifestaciones clínicas de la arterioesclerosis, por lo que el control de los factores de riesgo vascular debe comenzar desde edades tempranas de la vida.

Ya lo dijo Hipócrates en uno de sus viejos postulados: “el hombre envejecerá en la medida que envejecen sus arterias“, lo que reafirma la máxima de prevenir siempre mejor que curar.

La enfermedad arterioesclerótica puede presentar complicaciones cardiovasculares o cerebrovasculares. En cuanto a los factores de riesgo independientes de la edad, debemos destacar por su prevalencia:

  • El tabaquismo.
  • La hipertensión arterial y la diabetes mellitus.
  • Niveles elevados de lípidos en sangre. Hipercolesterolemia, HDL bajo, LDL elevados e incremento de triglicéridos.
  • Factores hemorreológicos ligados a la elasticidad, viscosidad y plasticidad de los elementos formes sanguíneos como los altos niveles de fibrinógeno.
  • Niveles elevados de homocisteína.

Dr. René de Lamar, Especialista en Geriatría y Gerontología en la Opinión del Experto. Artículo para Canarias 7.