Movimientos anormales inducidos por fármacos

Entre los movimientos anormales que se pueden producir tras la ingestión de ciertos fármacos están las mioclonías, temblores, corea, distonía y discinesias por levodopa o agonistas dopaminérgicos. Los movimientos anormales más importantes por su frecuencia o gravedad son los producidos por los fármacos que modifican la transmisión dopaminérgica.


Al prescribir antipsicóticos por un cuadro agudo se debe interrumpir al estar controlado, ya que si se mantiene, el riesgo de parkinsonismo es alto. La forma idónea de uso de antipsicóticos es en tratamientos cortos o con intervalos libres y a la menor dosis posible en adultos mayores.

Artículo del Dr. René de Lamar para Canarias 7.